Pakistán, en Barcelona

¡Hola Hayatis!

Hoy tengo el placer de compartir con vosotrxs una experiencia que viví el pasado mes de julio, y que sin duda fue, cuánto menos, súper emocionante.

Tuve el placer de asistir por primera vez en mi vida a una boda... ¡Pakistaní! Sí, sí... como lo leéis. ¡Pakistaní! Yo obviamente no sabía nada de nada de las tradiciones para una boda de ésta cultura. Conocía sus vestidos, pues siempre me han llamado la atención, pero nunca viví una de cerca. ¡Estaba súper emocionada! Y más, porque los novios me invitaron a asistir al evento entero. ¿Qué ponerme? ¿Cómo será?.... ¡Y fue simplemente genial!

La boda se celebró en la idílica finca de les Claus de Sant Pere. Y todas las fotografías fueron tomadas por Naqash Studio.

El evento tuvo lugar tanto en las terrazas como en la sala interior, y no pudo estar decorado de mejor manera. Me sorprendió el hecho de que en las bodas pakistanies, los novios tuvieran como asiento principal, un trono. Era majestuoso, acorde a la decoración y estilo del enlace. Me recordó a las bodas marroquíes que tan bien conozco.

Todas las mesas disponían de unos centros florales hermosos, y junto a la novia ideamos unos preciosos detalles para cada uno de los invitados; cajitas de macarons, en rojo y dorado, con una etiqueta con el sello del enlace. ¡A todo el mundo le encantó!


Mientras todos los invitados llegaban, nuestra querida novia estuvo arreglándose en una de las habitaciones de la finca. Como manda la tradición, el novio fue el primero en llegar. La entreda fue súper característica, con música alegre, acompañado de su família y amigos. Mientras bajaba las escaleras, se tendió frente a él una cinta roja, sujetada por familiares de la novia, que él debía cortar, para "poder entrar" al enlace. Fue muy interesante ver ésta tradición. Un rato después... apareció ella.

El vestido era precioso. Y ella, aún si se puede más, estaba realmente hermosa. Increíble. El vestido escogido fue en tonos dorados y rojos, de dos piezas. Muchos detalles, brodados y brillantes. Acompañado de un velo a media cabeza y un maquillaje sencillo, pero elegante.

Lo acompañaba un ramo en los mismos tonos de tallo corto, y unos zapatos de medio tacón, en el mismo tono dorado.

Las manos y pies, también estaban decorados con henna rojizo, que aún aportaba más festividad y elegancia al outifit.

Me pareció todo increíblemente cargado pero bonito. No muy lejos de lo que estoy acostumbrada.

La fiesta estuvo cargada de música, risas y alegría. El banquete se dispuso en modo buffet, y probé comida riquísima típica pakistaní.


Y el momento tarta llegó...

Para ésta boda preparamos una tarta para nada más y nada menos que 250 invitados. pisos de tarta de chocolate y avellanas, decorada con rosas y claveles de color rojo, naturales. Se coronó con un precioso topper con los nombres de la pareja. Majestuosa, elegante, sencilla. Como a mí me encantan. El diseño fue elaborado en colaboración con la novia, y simplemente, no nos pudo gustar más.

Era la tarta que hacía más grande hasta el momento. Muchos nervios, estrés, horas y horas de montaje. Pero cada minuto, cada segundo, valió absolutamente la pena.

Y hasta aquí, nuestro #MomentosHayati para ésta semana. ¿No os apetece ir a una boda diferente? ;) ¡Feliz domingo!


Un dulce abrazo,


N.

Calle Jovara 1,

08370 Calella (Barcelona, España)

+34 698 56 95 06

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